Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML), octubre de 2011

ACERCA DE LA ACTUAL SITUACIÓN INTERNACIONAL

Objetivamente los levantamientos y movimientos populares en los países árabes de África del Norte y el Próximo Oriente, especialmente los de Túnez y Egipto han sido los acontecimientos más importantes del año. El paro, la carestía de la vida, la pobreza y las reivindicaciones de democracia y libertad exigida por los pueblos en cólera contra la opresión que sufren desde decenios, opresión ejercida por gobiernos autocráticos apoyados por el imperialismo, constituyen la base común de estos movimientos populares. Particularmente en Túnez y Egipto, las masas populares tomaron las calles durante varias semanas con manifestaciones de miles y miles de personas. Esos movimientos abarcaban amplísimas capas populares, de trabajadores de todas las ramas, de jóvenes, de desempleados, en fin, todos los que reivindican democracia y libertad contra las dictaduras, que constituyeron los elementos motores de estos acontecimientos. En todas las manifestaciones, protestas y revueltas populares, grandes o pequeñas, que se han desarrollado en los países árabes, la juventud ha ocupado un lugar importante y desempeñado un papel esencial. Particularmente, han sido las masas de jóvenes sin trabajo los impulsores de estas manifestaciones.

Generalmente, se admite que ha terminado esta primera fase de los movimientos y revueltas populares árabes. El resultado de esos movimientos está aún lejos de lograr las profundas aspiraciones de los pueblos del cambio radical y la libertad económica, social y política reivindicadas. Sin embargo los regímenes pro estadounidenses y pro occidentales de Túnez y Egipto, han recibido golpes importantes, aunque no hayan sido liquidados. Ahora, con el apoyo y orientación de los EE.UU. y otros países imperialistas occidentales que fueron sorprendidos por esas revueltas populares, se esfuerzan por cerrar las brechas abiertas, y reorganizar las dictaduras sin Ben Alí ni Mubarak. Con el pretexto de ayudar a Túnez y Egipto contra una “amenaza terrorista islámica”, los imperialistas aceleran su intervención para controlar los movimientos populares en la zona, ampliar y asegurar su esfera de influencia y control. Esas intervenciones acentúan la lucha por el reparto de esas regiones y agudizan las contradicciones entre los países imperialistas.

El movimiento juvenil lanzado como acción común de los jóvenes estudiantes y desempleados, han sido en algunos países parte integrante, y a veces la chispa, que ha lanzado el movimiento popular, como en los países árabes y se ha unido a las huelgas de los trabajadores como por ejemplo en Chile. En diferentes países, los movimientos de la juventud se influencian mutuamente, se solidarizan.

En algunos países al lado de reivindicaciones específicas sobre la democracia y las libertades políticas, los verdaderos detonantes de los movimientos de masas y de la juventud, son el paro, la pobreza, los ataques contra las conquistas económicas, sociales y educativas.

En países como Grecia donde la crisis se agrava y el país está siendo aplastado por el peso de la deuda, el movimiento de masas ha desarrollado nuevas reivindicaciones como la de «poner fin al pago de todas las deudas exteriores e internas», «el control estatal de los movimientos de capitales», «expropiación de los bancos, de la riqueza de todos los capitalistas y de las empresas que transfieren ilegalmente dinero al extranjero», superando así las reivindicaciones cotidianas y parciales. En ese país, ha tomado una importancia particular el trabajo de agitación para salir de las instituciones imperialistas como el FMI, la Banca Mundial, la Unión Europea y la Unión Monetaria europea.

Conviene mencionar que junto a los problemas económicos, sociales y políticos acumulados, los efectos de la crisis en 2008-2009 que golpean a los trabajadores y las masas populares, han favorecido el estallido del movimiento de masas y de la juventud.

Por supuesto no es posible determinar con precisión cómo y en qué dirección va a orientarse el movimiento a escala internacional. Pero, podemos y debemos decir que la tendencia a intensificarse y extenderse el movimiento de masas en general, y el de los jóvenes en particular, no son temporales. En un futuro próximo, no será una sorpresa ver estallidos de cólera y las revueltas populares, como las que se han dado en los países árabes.

Nuestras afirmaciones se basan principalmente en dos factores: En primer lugar, dada las condiciones de vida y de trabajo que se han agravado en los últimos años, en el seno de las masas trabajadoras se acumula la ira. En segundo lugar, después de la crisis económica de 2008, la economía capitalista tuvo una relativa recuperación y crecimiento, a partir de la segunda mitad de 2009 hasta mediados de 2011 sin que eso impida la continua degradación de las condiciones de trabajo y vida de las masas trabajadoras. Todas las esferas de la vida económica y social continuaron recibiendo duros golpes. Por añadidura, a raíz de un proceso de recuperación que ha durado casi dos años, sin por ello alcanzar el nivel de producción industrial de los países capitalistas avanzados antes de la crisis, crecen las señales que muestran que la economía capitalista mundial ni siquiera podrá proseguir este proceso de reanimación y crecimiento.

Situación actual y tendencia de la economía capitalista mundial

Aunque la velocidad de crecimiento de los siete primeros meses del año en curso, haya bajado con relación al mismo período del año pasado, la producción total industrial en el mundo y el volumen de los intercambios comerciales superó el nivel pre crisis.

Si se toma la producción industrial del año 2000 como una base de 100, el punto culminante de antes de la crisis era 134.7. Esta misma cifra, después de haber registrado un pequeño retroceso en el mes de abril de 2011, siguió su progresión durante los meses de mayo, junio y julio para alcanzar la cifra de 143.1. Una vez más, al tomar 2000 como base 100, el volumen del comercio mundial había culminado en 161 a principios de 2008 y, llegó a 166 en mayo de este año. Las cifras de junio y julio son ligeramente más bajas (162.8 y 164.2) y permanecen por debajo del nivel registrado en el mes de mayo de 2011.

La interpretación de las estadísticas económicas disponibles en julio de este año expresan que la producción industrial mundial supera el nivel el más alto de antes de la crisis; pero que, en la mayoría de los países capitalistas avanzados como Estados Unidos y Japón, la producción industrial y el volumen del comercio mundial se aproxima al nivel de antes de la crisis, es decir sigue por debajo.

Al tomar el año 2000 como base, el punto más alto de la producción industrial en 2008 (el año que estalló la crisis) es alrededor de 109 para los Estados Unidos, 110 en Japón, 114,7 en la zona del euro, 237 en Asia y 130,5 en América Latina. En julio de 2011 el nivel de producción en el mundo alcanzó: 102 para los Estados Unidos, 94.7 en Japón (99.7 en febrero), 108,4 en la eurozona, 317.4 en Asia, 114.3 (114.8 en febrero) en África y Medio Oriente y 132,8 (133.9 en marzo) en América Latina.

Los datos ponen de manifiesto que en un período de dos años, de julio de 2009 a julio de 2011, la producción industrial mundial registra un crecimiento más rápido que el volumen de comercio mundial, con disparidades entre los países y regiones, y con modificaciones en las relaciones de fuerzas entre las potencias imperialistas. Los últimos datos son la expresión de una reducción de velocidad en el crecimiento de la producción industrial mundial que pone de relieve su desarrollo inestable.

Se puede ver una caída tanto en el sector que produce los medios de producción y el crecimiento de la producción industrial en general. De acuerdo con las cifras de la “ONUDI”, la producción industrial de los países industriales (es decir, países capitalistas occidentales desarrollados) en lugar de crecer, se ha reducido en un -1,5%, en el último trimestre en comparación con el trimestre anterior. El crecimiento económico (PIB) en el segundo trimestre de este año ha sido de apenas el 0,1% en Alemania y la media de la UE fue del 0,2%. Los pedidos están cayendo en EE.UU., Japón y China, así como en la UE.

Hemos visto las fluctuaciones, los choques y las “guerras de divisas” en los mercados financieros y la crisis de la deuda que puede predecirse se profundizará y ampliará. Este constituye el punto de discusión principal de las cumbres y negociaciones de nunca acabar.

Es de conocimiento común que existen grandes programas de recuperación, valorados en miles de millones —desenvueltos sobre todo en los países capitalistas desarrollados y también en todo el mundo— dirigidas a la recuperación de las compras y la reanimación económica, así como a salvar los bancos y las empresas de la bancarrota inminente.

Está claro que estos programas de coyuntura montados con la movilización de todos los recursos disponibles, fueron uno de los factores en el aumento de la demanda y el crecimiento económico de los dos últimos años, así como para obtener un control sobre la crisis. Pero esto también han inflado enormemente las deudas gubernamentales y conducido a la crisis de la deuda actual. Y ahora, el papel de las deudas gubernamentales y de la crisis de la deuda se invierte —como factores negativos que afectan a los mercados financieros y las economías en general.

EE.UU., el país más endeudado del mundo, con deudas de $ 14 billones de dólares, retrasaron su «quiebra» al aumentar su límite de endeudamiento. Por otro lado, la crisis de la deuda parece estar a la orden del día en la UE por un largo tiempo. La crisis de la deuda, discutida como la crisis del euro, está amenazando el futuro de la UE.

Con el fin de “rescatar” a países como Irlanda, Grecia, España e Italia, que una tras otra se han visto atrapados en la crisis de la deuda, se han establecido “paquetes de rescate”. Además, hay discusiones, sugerencias acerca de la creación de una “gobernanza económica europea”, así como la inserción en las constituciones de cada estado miembro de la UE de “un techo/límite de la deuda” y la permisión de crear “eurobonos”.

Es un hecho conocido que la Unión Europea, como un “mercado interior” y una “unión”, es percibida por el imperialismo alemán como una “base” estratégica para fortalecer su posición en la lucha por la hegemonía mundial. Así, Alemania y Francia por esta misma razón con impaciencia buscan una vía de salida a la crisis del euro con el fin de evitar la disolución de la eurozona y la UE. Poniendo un freno a la cantidad de la deuda que un país estado miembro puede tener a través de la inserción de un “límite de la deuda” en la constitución de los países de los Estados Miembros y también mediante la implementación de “programas de crisis” o, en otras palabras, la aplicación de salvajes recortes a los obreros y trabajadores, están tratando de fortalecer y asegurar el control sobre la UE. La creación de la “Gobernanza Económica de la UE” supone a los estados débiles renunciar a sus derechos de soberanía en beneficio e interés de los fuertes estados imperialistas, como Alemania y Francia, y los círculos financieros.

Vale la pena señalar que los países afectados por la crisis de la deuda de la UE son también los países que tienen economías estancadas o en contracción. El PIB de Grecia se ha ido reduciendo en los últimos tres años. En el primer trimestre del 2011, se redujo un 8,1% y en el segundo trimestre se redujo en 6,9%. La tasa de crecimiento entre el último trimestre de 2010 y el primer trimestre de 2011 en la economía italiana ha sido sólo del 0,1%. La tasa de crecimiento de la producción italiana, en comparación con su pico antes de la crisis, se ha reducido en un 15%. En otras palabras, la crisis de la deuda ha sido un factor que ha agravado la contracción en las economías mencionadas, y la contracción ha hecho cada vez más difícil superar la crisis de la deuda.

Hoy para el mundo capitalista y más concretamente para los países capitalistas avanzados, la posibilidad de intervenir en el proceso de desarrollo de la economía capitalista mundial es mucho más limitada que antes. Debido a las nuevas cargas puestas sobre los hombros de las masas trabajadoras su poder adquisitivo ha sido persistentemente limitado, el desempleo y la pobreza ha aumentado.

En todos los países que se enfrentan a una crisis de la deuda, nuevos y ampliados paquetes de “rescate” se están implementando o se han anunciado. Se dice que 300 mil trabajadores de sólo 13 monopolios van a ser despedidos. Es evidente que la caída del poder adquisitivo de las masas es uno de los factores que provocan la contracción de los mercados nacionales, así como el estancamiento de la economía mundial.

Por otro lado, en el mundo capitalista por un período corto después de la crisis de 2008, los fondos y “paquetes de regulación” que pueden ser utilizados para impulsar las órdenes y la economía han sido agotados hace tiempo. El resultado de las enormes intervenciones o de los paquetes de estímulo implementados después de la crisis del 2008 sólo va a empeorar debido a la caída o contracción de la economía nacional y mundial en general.

En el futuro, la posibilidad de que la segunda economía más grande del mundo, a saber, China, pueda levantar la economía mundial (como lo hizo durante la crisis de 2008-09) es mínima. Durante la crisis de 2008, China, como resultado de la concesión de créditos a bajas tasas de interés y por medio de los programas de regulación no sólo permitió que su economía siga creciendo, sino que también jugó un papel importante en la reconstrucción y el crecimiento relativo de la economía capitalista mundial y en particular de las economías de los países imperialistas. Sin embargo, las consecuencias de las acciones de China han sido las altas tasas de interés, una sobre inflación del mercado de la vivienda y la “imperceptible” (en lo regional) elevación de la deuda. Esos factores minimizan la posibilidad de que China intervenga en los mercados como lo hizo antes.

La situación actual del mundo capitalista imperialista indica que la economía capitalista mundial ni siquiera podrá proseguir la recuperación de estos dos últimos años y que se agudizaran las contradicciones existentes. Lo que inevitablemente va a aumentar el descontento, la desesperación, la cólera y la confrontación que ineluctablemente provocarán la intensificación de las luchas de las masas trabajadores, los pueblos y la juventud que soportan múltiples ataques.

Los acontecimientos arriba mencionados, de acuerdo con las condiciones particulares de cada país, provocaron un aumento de los movimientos de la clase obrera, de las masas trabajadoras y la juventud de todo el mundo, a pesar de las debilidades del movimiento: la dispersión, la desorganización y la falta de perspectiva política.

Las últimas características citadas de los movimientos de la clase obrera, de las masas y la juventud han sido evidentes en el período actual. También es objetivo que la debilidad y las deficiencias en el factor subjetivo reducen la posibilidad de acumulación de poder y experiencia así como nuevos logros del movimiento. La debilidad del factor subjetivo en primer lugar y, sobre todo, la no existencia de partidos revolucionarios de la clase obrera en la mayoría de los países y en los países donde existen sus vínculos con la clase obrera son débiles.

Todo esto es algo que sabíamos y no existe ningún beneficio que lo repitamos. La cuestión es que nuestros partidos se dispongan a levantar su trabajo y las luchas a un nivel tal que les permita superar estas debilidades. El surgimiento y la difusión de los movimientos de la clase obrera, de masas y juveniles, así como de los movimientos de los pueblos oprimidos implica lo siguiente: creación o el fortalecimiento de movimientos revolucionarios de la clase obrera, la creación de vínculos más estrechos y más amplios con las masas y la superación de la debilidad en el movimiento.

Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista Leninistas (CIPOML).
Madrid, octubre de 2011

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